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Un estudio realizado esta semana en el Reino Unido dice que la mitad de los británicos cree que los jóvenes no pueden costear comprar una casa porque gastan demasiado en café, Netflix y viajes.

La crisis financiera del 2008 inició en Estados Unidos y es recordada por la gravedad y repercusión que tuvo en el mundo.

Aunque fue hace diez años los efectos siguen presentes y afectan a la denominada generación millennial, quienes nacieron entre 1980 y los 2000. Generalmente se les descalifica llamándoles “generación perdida” o “generación smartphone“, pero es la generación más conectada, más informada.

La crisis arrancó oficialmente con la bancarrota del Banco Lehman Brothers, sin embargo, no todos los bancos se fueron a la bancarrota, ya que los gobiernos rescataron a estas instituciones otorgándoles préstamos con el dinero de la nación por miedo a que su colapso dañara la economía general.

Los millennials tienen dificultad para cumplir sus expectativas laborales.  Las empresas les ofrecen trabajos precarios, no estables, sin contratos indefinidos y mal remunerados.

Lo que les impide independizarse o en un futuro contar con una casa propia. Incluso los millennials se ven obligados a trabajar en otros países lejos de sus familias porque ofrecen mejor salarios y condiciones de trabajo.

Además, al no contar con un trabajo estable y sin cotizar es probable que en un futuro no cuenten con una pensión para su jubilación.

Por supuesto, la incapacidad de los millennials para poder pagar una vivienda no tiene nada que ver con nuestras suscripciones a Netflix (que, irónicamente, algunos de nosotros seguimos robando a nuestros padres “boomer”) o nuestro café diario de US$ 7 .

Repasemos brevemente algunos de los verdaderos obstáculos para ser propietario de una vivienda entre las personas nacidas entre 1981 y 1996:

  • No lo podemos pagar. El valor medio de la vivienda en 1980 era de US$ 47.200, o US$ 167.000 ajustado al valor actual del dólar. El precio medio de una vivienda unifamiliar en el primer trimestre de 2022 era más de dos veces y media superior, de unos impactantes US$ 428.700.
  • Nos graduamos en un infierno financiero y económico. ¿Alguien se acuerda de la generación de 2007?
    Una deuda estudiantil abrumadora. El título universitario que todos nuestros mentores prometieron que sería la clave del éxito se ha convertido en un lastre para millones de graduados que no pueden salir a flote.
  • Normas de préstamo más estrictas. Tras la recesión de 2008, los bancos redujeron sus normas de suscripción de créditos e hicieron que el 20% de pago inicial fuera la norma. Para una casa de valor medio hoy en día, eso supone un pago inicial de US$ 86.000.

Esperemos las condiciones mejoren para que estos jóvenes puedan lograr comprar sus viviendas más temprano que tarde.

 

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Fuente:

https://cnnespanol.cnn.com

https://unamglobal.unam.mx

Category: Dinero

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